jueves, 30 de abril de 2015

Predestinados con Cristo. Efesios 1-2

Dios tenía en su mente crear al hombre para que viviera muy bien. Para esto le hizo un lugar maravilloso donde pudiera vivir esplendorosamente.
Esto iba muy bien hasta que el hombre peco con desobediencia y fue expulsado de ese lugar paradisiaco. El plan que tenía Dios de que el hombre viviera eternamente y feliz se truncó mas no se terminó.
Jehová Dios todavía sigue empeñado en que todos los hombres o los seres humanos seamos salvos y felices. 1 Timoteo 2: 4 “el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.” 
Los seres humanos estamos predestinados a ser salvos y vivir bien. Pero ahora esta predestinación solo es posible a través de Jesucristo. Efesios 1: 4-5 “según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad,
Es el amor de Jehová lo que hace que siga con la intención de hacernos salvos y para esto entrego a su propio hijo. V 5-6 “en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado,
Que necesitamos para que la predestinación de salvación se haga efectiva en nuestras vidas.
1. Aceptar que es la sangre de Jesucristo la que nos redime. V 7 a “en quien tenemos redención por su sangre,
2. Arrepentirnos de nuestros pecados. V 7 b “el perdón de pecados según las riquezas de su gracia,
Manifestaciones maravillosas del amor de Dios.
1. La promesa de salvación inicialmente era solo para los judíos. V 11-12 “En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad, a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo.
2. La promesa de predestinación de salvación se extiende a todos. V 13 “En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa
3. Dios propicia un aval para nuestra salvación el Espíritu Santo se convierte en nuestras arras o en nuestra garantía. V 14 “que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.
4. Ahora podemos tener espíritu de sabiduría y de revelación. V 17-18 “para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos
5. Antes estábamos alejados de Dios y de sus promesas de salvación. Ahora a través de cristo estamos cerca y tenemos acceso a sus promesas. 2: 11-13 “Por tanto, acordaos de que en otro tiempo vosotros, los gentiles en cuanto a la carne, erais llamados incircuncisos por la llamada circuncisión hecha con mano en la carne, En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo, Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo.
6. Ya no hay gentiles y judíos, con cristo somos un solo pueblo. 2: 15-16 y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades. “aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz,
7. Los predestinados ya no solo son los llamados santos ahora todos hacemos parte de la familia de Cristo. V 18-19 “porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre. Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios,

La verdad es que deberíamos estar totalmente agradecidos por el amor de Jesucristo hacia nosotros. El agradecimiento de lo que el hizo debería ser la suficiente fuerza que nos impulse a ser fieles y sobre todo el agradecimiento debería movernos a congregarnos de manera continua sin necesidad de que nos estén rogando.