jueves, 10 de septiembre de 2015

Entendiendo la Misión. 1 Timoteo 1



Todos en la vida tenemos una misión. Hablar de Misión es simplemente hablar de un trabajo que tenemos que hacer. Que es lo que tú te has propuesto hacer en la vida esa es tu misión.
Hay dos factores importantes que nos hacen llegar al fracaso.
1.      No tener una misión que cumplir. Hay personas que no saben que es lo que quieren lograr en la vida.
No entender la misión si es que la tengo. Muchas otras personas tienen una misión el problema es que no saben qué hacer no entienden muy bien cómo llevarla a cabo.

Es necesario tener una misión que alcanzar en la vida secular y en la vida espiritual.
Nuestra Misión en la vida Espiritual. Pablo estaba muy preocupado que la iglesia no tuviera una misión o que no la entendiera.
Cuál es nuestra Misión como cristianos.
1. Cuidar que no se contamine la verdadera doctrina bíblica. V 3 “Como te rogué que te quedases en Éfeso, cuando fui a Macedonia, para que mandases a algunos que no enseñen diferente doctrina
2. Impedir que se enseñen cuento, fabulas o grandes conferencias en lugar de la palabra de Dios. V 4 “ni presten atención a fábulas y genealogías interminables, que acarrean disputas más bien que edificación de Dios que es por fe, así te encargo ahora.
3. Enseñar por amor y no por intereses personales. O con una fe falsa. V 5 “Pues el propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia, y de fe no fingida,
4. Adquirir conocimiento Bíblico para no hablar sandeces o palabras sin sentido. V 6-7 “de las cuales cosas desviándose algunos, se apartaron a vana palabrería, queriendo ser doctores de la ley, sin entender ni lo que hablan ni lo que afirman.” no te creas el sabelotodo. Estudia la palabra.
5. Enseñar la ley al que no la conoce al que está perdido. V 9- 10 “para los fornicarios, para los sodomitas, para los secuestradores, para los mentirosos y perjuros, y para cuanto se oponga a la sana doctrina,” muchos pastores que no conocen su misión se dedican a buscar personas ya conocedoras para evitarse el trabajo de tener que enseñar lo que no saben.


Como amar nuestra misión.
1. Reconociendo que es por la gracia de Dios y no por nuestra capacidad. V 12 -14 “Doy gracias al que me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro Señor, porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio, habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad. Pero la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús.
2. Reconociendo quien éramos y de donde nos rescató Jesucristo. V 13 “habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad.
3. No creyéndonos más que los demás. V 15 “Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero.
4. Dios se fijó en nosotros siendo pecadores para que seamos ejemplo. V 16 “Pero por esto fui recibido a misericordia, para que Jesucristo mostrase en mí el primero toda su clemencia, para ejemplo de los que habrían de creer en él para vida eterna.” si nosotros que estábamos perdidos fuimos trasformados los otros también tienen esperanza.
Si recordamos de donde nos rescató Jesucristo siempre seremos humildes y le daremos la gloria a Dios. V 17 “Por tanto, al Rey de los siglos, inmortal, invisible, al único y sabio Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.
Si quieres tener una vida de éxito debes entender muy bien tu misión. Que es lo que tienes que hacer y cómo es que lo tienes que hacer.