jueves, 3 de septiembre de 2015

La ignorancia mata. 2 Tesalonicenses 2- 3

Cuando hablamos de matar estamos hablando de esclavizar. La única forma de mantener esclavo a un pueblo es si se lo mantiene en ignorancia.
Jose Marti dice: “la ignorancia mata a los pueblos es por eso preciso matar a la ignorancia”
La verdad es que esta frase es una frase que tiene relación con  lo que ya Jesucristo dijo hace mucho tiempo. Juan 8: 32 “y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.
La vida eterna consiste en conocer a Jehová. Juan 17: 3 “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado
Pablo en la primera carta les había hablado acerca de la segunda venida de Jesucristo pero le preocupaba que satanás los confunda. V 1-3 “Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él, os rogamos, hermanos, que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca. Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición,
Satanás sabe que debido a lo difícil de los últimos tiempos la gente no busca conocimiento la gente solo busca milagros y él se los ofrece. V 8-9 “Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida; inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos.
Un pueblo ignorante es más fácil de engañar. V 10-12 “y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia.” a una persona sedienta de milagros no se necesita darles ninguna explicación total a ellos no les interesa.
Lo único que nos puede salvar del engaño del enemigo es si nos mantenemos firmes en la palabra de Dios. V 15 “Así que, hermanos, estad firmes, y retened la doctrina que habéis aprendido, sea por palabra, o por carta nuestra.
Como evitar que la ignorancia nos mate.
1. Orando para que la palabra de Dios no se estanque. 3: 1 “Por lo demás, hermanos, orad por nosotros, para que la palabra del Señor corra y sea glorificada, así como lo fue entre vosotros.
2. Cuidándonos de personas que no quieren la palabra. V 2 “y para que seamos librados de hombres perversos y malos; porque no es de todos la fe” los oponentes de la palabra no están afuera, están adentro cambian la palabra de Dios por hermosos discursos o conferencias.
3. Amando a Dios por lo que él es y no por lo que nos puede dar. V 5 “Y el Señor encamine vuestros corazones al amor de Dios, y a la paciencia de Cristo.
4. No juntándonos con personas desordenadas. El desorden lleva a la ignorancia y al estancamiento. V 6 “Pero os ordenamos, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis de todo hermano que ande desordenadamente, y no según la enseñanza que recibisteis de nosotros.
5. Evitando la pereza. V 8 “ni comimos de balde el pan de nadie, sino que trabajamos con afán y fatiga día y noche, para no ser gravosos a ninguno de vosotros” pablo no está queriendo decir que trabaja día y noche de manera gratuita porque sin ser muy inteligentes podríamos deducir que hace mucho tiempo ya se hubiera muerto de hambre. A él le daban todo lo que necesitaba pero trabaja muy duro. Filipenses 4: 16 “pues aun a Tesalónica me enviasteis una y otra vez para mis necesidades.
6. Esforzándonos por ganarnos lo que nos dan. V 10 “Porque también cuando estábamos con vosotros, os ordenábamos esto: Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma.” muchos al escuchar que la segunda venida de Jesucristo estaba cerca dejaron de trabajar.
7. Evitando una vida de ocio. Las personas ociosas se vuelven ignorantes. V 11- 12 “Porque oímos que algunos de entre vosotros andan desordenadamente, no trabajando en nada, sino entremetiéndose en lo ajeno. A los tales mandamos y exhortamos por nuestro Señor Jesucristo, que trabajando sosegadamente, coman su propio pan.

Los milagros son importantes en nuestra vida pero no salvan. Lo único que salva es el conocimiento. Abundancia de milagros sin conocimiento puede significar ausencia de Dios.