jueves, 29 de enero de 2015

Hechos para ser Competentes. 2 Corintios 3-4

Cada día las oportunidades de trabajo en algunos países del mundo son menos van en constante disminución. Muchas empresas se han extinguido por una sencilla razón el personal que las conforman cada día son menos competentes. La mediocridad se apoderado de muchas personas profesionales y no profesionales.
Y lo más triste es que esta incompetencia también ha ingresado a muchas iglesias de cristo.
Ya muchos ministros le sirven a Jesucristo de cualquier manera no les interesa mejorar su capacidad de servicio.
Muchos siervos de Dios consideran que su trabajo pastoral solo se limita a preparar el tema que va a predicar el día que tiene culto y dar unas cuantas consejerías.
Los cristianos cuando servimos a Cristo en algún ministerio decimos pertenecer a la mejor empresa del mundo. Pero esto no solo debe ser una frase de cajón. Debe ser real, la iglesia debe ser ejemplo de organización ante el mundo.

Una persona competente es alguien preparada o capaz de desarrollar o llevar a cabo de manera excelente lo que se le encomienda. Una persona competente está dispuesta a luchar por cada día ser mejor.
Como ser competentes.
1. Entendiendo que solo Cristo nos hace competentes. V 5 “no que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia proviene de Dios
2. Conociendo lo que tengo que hacer. V 6 “el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, más el espíritu vivifica” El propósito de Dios desde hace mucho tiempo es que sembremos la palabra de Dios en el corazón de los hombres. Jeremías 31: 31-33 “He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá.  31:32 No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová.  31:33 Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo
3. Siendo Francos. V 12 “Así que, teniendo tal esperanza, usamos de mucha franqueza;” ser franco no solo tiene que ver con ser sincero y  honesto con los demás. Para ser competente es necesario ser franco es decir sincero con nosotros mismos. Reconocer nuestras fortalezas pero también conocer nuestras debilidades. Para poder trabajar en ellas hasta lograr superarlas.
4. Quitando todo prejuicio. V 14-15 “Pero el entendimiento de ellos se embotó; porque hasta el día de hoy, cuando leen el antiguo pacto, les queda el mismo velo no descubierto, el cual por Cristo es quitado. 
3:15 Y aun hasta el día de hoy, cuando se lee a Moisés, el velo está puesto sobre el corazón de ellos.” Tanto en lo secular como en lo espiritual hay mucha gente que se cree inferior o superior frente a los demás.
5. Dejando que Jesucristo nos haga libres. V 16-17 “Pero cuando se conviertan al Señor, el velo se quitará.  3:17 Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad.” Si Jesucristo nos hace libres de todo prejuicio podremos llegar a ser personas competentes.
6. Estar dispuestos a comenzar el proceso de transformación con Cristo. V 18 “Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.” Jesucristo quiere ayudarnos pero eso depende de nuestra disposición.
7. Mostrándonos a través de nuestro trabajo. V 1-2 ¿Comenzamos otra vez a recomendarnos a nosotros mismos? ¿O tenemos necesidad, como algunos, de cartas de recomendación para vosotros, o de recomendación de vosotros?  3:2 Nuestras cartas sois vosotros, escritas en nuestros corazones, conocidas y leídas por todos los hombres;” más que nuestras palabras son nuestros frutos los que tienen que hablar.
8. No rindiéndose ante la adversidad. 4: 1 ¿Comenzamos otra vez a recomendarnos a nosotros mismos? ¿O tenemos necesidad, como algunos, de cartas de recomendación para vosotros, o de  recomendación de vosotros?  3:2 Nuestras cartas sois vosotros, escritas en nuestros corazones, conocidas y leídas por todos los hombres;” para esto se necesita esforzarse y ser valiente. Josué 1:9 “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.
9. Esforzándose por cada día ser mejor. 4: 2 “Antes bien renunciamos a lo oculto y vergonzoso, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de Dios, sino por la manifestación de la verdad recomendándonos a toda conciencia humana delante de Dios.” esto significa que tendremos que capacitarnos constantemente.
10. No dejándose doblegar por las circunstancias. V 8-9 “que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados;  4:9 perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos” Dios permite que tengamos dificultades para probar nuestra capacidad de reacción y de acción si somos recursivos o no.
11. Amando lo que se hace. 15 “Porque todas estas cosas padecemos por amor a vosotros, para que abundando la gracia por medio de muchos, la acción de gracias sobreabunde para gloria de Dios.” Solo el amor hace que podamos soportar cualquier adversidad.
12. Renovándonos internamente. V 16 “Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día.” Jesucristo puede hacer que cada día nuestra alma se fortalezca y tengamos más pasión por lo que hacemos. Este es el ejemplo de Calef.  Josué 14: 10-11 “Ahora bien, Jehová me ha hecho vivir, como él dijo, estos cuarenta y cinco años, desde el tiempo que Jehová habló estas palabras a Moisés, cuando Israel andaba por el desierto; y ahora, he aquí, hoy soy de edad de ochenta y cinco años.  14:11 Todavía estoy tan fuerte como el día que Moisés me envió; cual era mi fuerza entonces, tal es ahora mi fuerza para la guerra, y para salir y para entrar.

Jehová es un Dios de excelencia y nosotros somos hechos a su imagen y semejanza por lo tanto estamos hechos para alcanzar la excelencia. Por esta razón él nos hizo competentes pero esto depende de nuestra disposición.