jueves, 24 de julio de 2014

Felices sin Juzgar. Romanos 2-3.

Dios hizo al hombre para que viviera feliz pero esto cada día parece ser imposible. Cada vez hay menos hogares felices, menos personas satisfechas. Hay una razón y es que los seres humanos tenemos el complejo de Dios. Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza y nosotros queremos hacer a los demás a nuestra imagen y semejanza.
Y cuando alguien piensa o actúa diferente a nosotros entonces no solo lo cuestionamos también lo juzgamos.
Juzgar es calificar a alguien, es emitir un concepto sobre alguna persona. El único justo que puede emitir un juicio verdadero es Jesucristo. V 1 “Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo; porque tú que juzgas haces lo mismo.
No juzgar no significa que no tengamos que llamar la atención o que no tengamos que corregir a  quien está equivocado en sus actos. Hebreos 3: 12-13 “Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo;  3:13 antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado.” la única forma para llegar a la perfección es a través de la corrección. Sin corrección no hay perfección.
Como poder vivir en paz y en Felicidad.
1. Corrige primero tu forma de vivir antes de emitir juicios ante los demás. V 3 ¿Y piensas esto, oh hombre, tú que juzgas a los que tal hacen, y haces lo mismo, que tú escaparás del juicio de Dios?
2. Sensibiliza tu corazón. No dejes que las circunstancias lo endurezcan. V 5 “Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios,
3. No critiques has lo bueno delante de Dios y de los demás. V 10 “pero gloria y honra y paz a todo el que hace lo bueno, al judío primeramente y también al griego;
4. No solo hables de las maravillas de Cristo, muéstralo con tu forma de vivir. V 13 “porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados.” Hay personas que viven en adulterio o fornicación y son las más severas para juzgar a los demás.
5. Que el llamarte cristiano no solo sea un apodo. V 17 “He aquí, tú tienes el sobrenombre de judío, y te apoyas en la ley, y te glorías en Dios,” cuando nosotros hacemos todo lo contrario de lo que predicamos avergonzamos el nombre de cristiano. V 21-23 “Tú, pues, que enseñas a otro, ¿no te enseñas a ti mismo? Tú que predicas que no se ha de hurtar, ¿hurtas?  2:22 Tú que dices que no se ha de adulterar, ¿adulteras? Tú que abominas de los ídolos, ¿cometes sacrilegio?  2:23 Tú que te jactas de la ley, ¿con infracción de la ley deshonras a Dios?
6. No vivas de apariencias en lo espiritual ni en lo secular. V 28-29 “Pues no es judío el que lo es exteriormente, ni es la circuncisión la que se hace exteriormente en la carne;  2:29 sino que es judío el que lo es en lo interior, y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra; la alabanza del cual no viene de los hombres, sino de Dios.” Muchos cristianos en la iglesia son unos ángeles, todos quieren estar con ellos pero en la casa no se soportan ni ellos mismos.
7. No te creas mejor que los demás reconoce que todos somos pecadores o que cometemos errores. 3: 9-11 ¿Qué, pues? ¿Somos nosotros mejores que ellos? En ninguna manera; pues ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado.  3:10 Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; 3:11  No hay quien entienda.  No hay quien busque a Dios.
8. No seas Hipócrita. Mateo 7: 5 ¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.
Ama lo que haces, aprecia lo que otros hacen. No mires solo lo malo en los demás para estarlo juzgando detente un momento también en sus cosas buenas y de esta forma harás que otros sean felices y tu serás doblemente feliz.