jueves, 18 de septiembre de 2014

Débiles en la Fe. Romanos 14 - 15.

El débil en la fe no es el que tiene poca fe, es el que no tiene la fuerza suficiente como para alcanzar el verdadero blanco.
Cuando un arquero dispara sus flechas pero de manera débil, la flecha no llega a su destino, se queda en el camino o el viento la desvía hacia otro lugar.
Para poder dar en el blanco también es muy importante poderlo ver muy bien. Si alguien te pregunta cuál es la parte más importante de un rifle para poder dar en el blanco la respuesta es sencilla: la mira Si por el contrario la meta fuera simplemente disparar, podríamos decir que es sumamente importante el gatillo, o el cañón.  Pero al disparar, la meta no es sólo disparar; la meta de un buen tirador es dar en el blanco.
Por lo tanto lo que nos lleva a ser débiles en la fe es el no poder ver nuestra meta, la fe no solo sirve en lo espiritual, si eres débil en la fe en cuanto a lo que haces, nunca vas a lograr lo que te propones.
En la iglesia podemos encontrar muchas personas débiles en la fe. No que no crean, creen y creen bastante lo malo es que su mira no está puesta en el blanco verdadero que es Cristo, su mira la tienen en cualquier cosa que según ellos les ayuden a estar cerca de Dios.
Unos  han depositado su confianza en los días. V 5 “Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté plenamente convencido en su propia mente.
Otros han depositado su confianza en la comida. V 15 “Pero si por causa de la comida tu hermano es contristado, ya no andas conforme al amor. No hagas que por la comida tuya se pierda aquel por quien Cristo murió
Cualquier cosa que hagas hazlo para el señor y no tendrás condenación. Hacer las cosas para Dios es hacerlas bajo sus parámetros y ordenanzas. V 6 “El que hace caso del día, lo hace para el Señor; y el que no hace caso del día, para el Señor no lo hace. El que come, para el Señor come, porque da gracias a Dios; y el que no come, para el Señor no come, y da gracias a Dios.
El poder está en nuestra mente, por lo tanto si tú crees que en lo que piensas eso es lo que te sucederá, tú eres el causante de lo que te suceda. V 22 ¿Tienes tú fe? Tenla para contigo delante de Dios. Bienaventurado el que no se condena a sí mismo en lo que aprueba.
Pero ten en cuenta algo muy importante, pablo dice que no debemos contender sobre opiniones que en nada perjudican nuestra salvación, el no contendía por cosas y costumbres de hombres, en cuanto a la doctrina de Cristo el era muy celoso. V 1 “Recibid al débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones.
Si las opiniones y costumbres de los hombres no contradicen la palabra de Dios es mejor no contender. Pero si lo que ellos hacen te llevan a pecar delante de Dios. Entonces ya es algo muy diferente.
La fe es positiva y es negativa, la fe es tan solo creer en que lo que esperas o deseas es cierto. Si crees que no puedes, que no eres capaz, eso es fe por lo tanto nunca podrás. Pero si crees que si puedes, que eres capaz eso también es fe, por lo tanto lo podrás lograr lo que te propongas. V 23 “Pero el que duda sobre lo que come, es condenado, porque no lo hace con fe; y todo lo que no proviene de fe, es pecado.

La falta de conocimiento, la falta de confianza en Dios y en tus propias capacidades hace que seas débil en la fe.