jueves, 27 de noviembre de 2014

Luchando con la Tentación. 1 Corintios 10

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Tentar es incitar o estimular a alguien hacer algo que no debe hacer.

El pecado no está en la tentación el pecado está en ceder a la tentación. Jesucristo también fue tentado en todo. Hebreos 4: 15 “Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado
La tentación es algo que está a la orden del día cada vez que nos disponemos hacer algo viene la tentación a mejor no hacerlo. Quieres bajar de peso y eres tentado por lo que más te gusta comer pero que no debes
Las tentaciones no solo tienen que ver con el área sexual. La tentación se mueve en todas las áreas de nuestra vida. Quieres estudiar para el parcial pero en la televisión empieza ese programa que tanto estabas esperando. ¿Qué hacer lo veo? ¿Estudio?
La única forma de luchar contra la tentación es a través del espíritu santo y sobre todo sometiéndonos a Dios. La Biblia no nos habla de resistir a la tentación pero si nos dice que podemos resistir al diablo que las ocasiona. Santiago 4: 7 “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros
Qué más podemos hacer para luchar contra la tentación.
1. Entender que el congregarnos o llamarnos cristianos y tener la protección de Dios no es motivo para no ser tentados. A pesar de que el pueblo de Dios tenía la protección de Dios al final a Dios no le agrado lo que ellos hacían. V 1- 5 “Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar; 10:2 y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar,  10:3 y todos comieron el mismo alimento espiritual,  10:4 y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo.  10:5 Pero de los más de ellos no se agradó Dios; por lo cual quedaron postrados en el desierto.
2. Aprender de las experiencias de otros. V 6 “Mas estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros, para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron.” el hombre inteligente es aquel que aprende de sus errores, el hombre sabio es aquel que aprende de los errores de los demás.
3. Conocer nuestras debilidades. V 7-10 “Ni seáis idólatras, como algunos de ellos, según está escrito: Se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantó a jugar. 10:8 Ni forniquemos, como algunos de ellos fornicaron, y cayeron en un día veintitrés mil. 10:9 Ni tentemos al Señor, como también algunos de ellos le tentaron, y perecieron por las serpientes. 10:10 Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor.” si conocemos nuestras debilidades nos podemos cuidar.
4. Nunca digas eso no me puede pasar a  mí. V 12 “Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga.” no nos admiremos si otros han caído en tentación. Mejor cuidémonos.
5. Cree que Dios no permite que la tentación supere nuestra capacidad de resistencia. Con la ayuda del Espíritu Santo podemos soportar. V 13 “No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.
6. huye de la tentación. 14 “Por tanto, amados míos, huid de la idolatría.” no te resistas cambia de manera de pensar. La tentación empieza por lamente. Remplaza esos pensamientos por otros. Filipenses 4: 8 “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.” Pablo dice que una forma de enfrentar la tentación es huyendo.  2 Timoteo 2: 22 “Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor.
7. Entender que no todo me conviene. V 23 “Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica.” pregúntate eso que vas hacer. ¿Mejorara tu hogar? ¿Te hará una persona de éxito? ¿Te hará un mejor estudiante un mejor hijo o esposo?
8. Busca el bienestar de los demás. V 24 “Ninguno busque su propio bien, sino el del otro.” no pienses solo en tu placer. Piensa en tus hijos o tu familia.  El egoísmo es una de las principales causas que daña cualquier tipo de relación.
9. No le des importancia al tentador, No lo escuches. El error de Eva fue que se puso a charlar con la serpiente se puso a darle explicaciones. Jesucristo corto de inmediato con el tentador no se puso a escucharle. 

Las tentaciones son algo normal al igual que los problemas. Lo que no es normal es que terminemos dejándonos dominar por ellas. No dejes que en tu mente se acomode la tentación porque pude comenzar como una pequeña semilla y terminar como una gran planta llena de frutos.